Carlos Flores, un joven activista, se convirtió en un fenómeno en el portal web de videos
(BBC Mundo). En Chile algunos lo llaman “el MacGyver moderno” pero a este
estudiante de ingeniería de 23 años le causa gracia la referencia:
no había ni nacido cuando salió la serie de TV sobre el famoso agente
que armaba todo tipo de inventos a partir de objetos caseros con la sola
ayuda de su infaltable navaja suiza.
Carlos Flores no usa la navaja multiusos pero sí
comparte el talento del héroe televisivo estadounidense para crear los más disímiles artefactos con unos pocos materiales sencillos.
Desde 2011, Carlos publica sus originales invenciones en la página “Charly Labs” que creó en el sitio de videos YouTube.
Allí,
más de 600.000 personas han visto sus “Capsulabs” como llama a los videos educativos
donde enseña cómo hacer cosas como una vela casera, un proyector de
cine para computadoras portátiles o una linterna hecha con monedas.
Las invenciones de Flores son puro ingenio pero también se destacan
por su irreverencia: uno de los videos más vistos es el que enseña a
hacer una pila eléctrica con orina.
La original temática y el estilo desestructurado del joven, que
presenta sus invenciones hablando a cámara de manera informal y con absoluto desparpajo, no son casuales.
“Todo nació con el movimiento estudiantil chileno, en 2011, cuando
con mis compañeros tomamos mi universidad (la Universidad de Talca). A
mí me tocó investigar nuevas formas de docencia y ahí descubrí a través
de Internet el trabajo del profesor estadounidense Salman Khan”) relató Flores a BBC Mundo.
Khan es un docente, informático e ingeniero eléctrico que creó en
2006 una organización que se dedica a enseñar sobre electrónica de forma
gratuita, accesible y -sobre todo- entretenida.
“
Me pareció súper interesante porque no había visto nada así en español.
Hay muchos videos de humor o de gente jugando, pero no encontré nada
educativo. Me llamó la atención que en inglés hubiera muchísimo material
didáctico pero en español nada” afirmó.
Fue así como se le ocurrió transmitir por Internet
algunas de las cosas que había aprendido como alumno de tercer año de
ingeniería mecatrónica, una disciplina que une la ingeniería mecánica,
electrónica, de control e informática.
PASIÓN POR ENSEÑAR
El amor por la docencia lo
traía desde niño: sus dos padres son maestros. Pero Carlos nunca pensó
que a través de la Red iba a poder transmitir sus conocimientos a
cientos de miles de personas y en lugares tan distantes como México, España, Argentina y Colombia, los países en los que tiene más seguidores, después de Chile.
También es muy amplio el rango etario de sus fans: “en Chile me siguen sobre todo universitarios como yo, pero en España el promedio tiene unos 40 años y en México
los que más miran mis videos son chicos de entre 10 y 17 años“ resaltó.
Seguramente muchos se sientan atraídos por la sencillez de la
propuesta. Flores no llena sus videos de datos e información académica,
todo lo contrario. En sólo diez minutos muestra cómo uno puede utilizar
el aceite de cocina que usó la noche anterior o un sencillo paquete de
manteca para hacer una vela de emergencia.
O cómo con unas monedas, unos trozos de cartón y un poco de vinagre se pueden hacer baterías que emiten tanto o más energía que las pilas que uno compra en un supermercado.
Los
inventos no son nuevos -Flores asegura que algunos de ellos tienen incluso cientos de años- pero para una audiencia que nunca abrió un libro de física son fascinantes.
Sin embargo, ¿cuánto aprenden sus seguidores sobre los procesos
químicos y técnicos que están detrás de sus invenciones caseras? “Mi
idea es mostrar el resultado y que vos mismo investigues qué procesos
estuvieron en juego” afirma el científico.
Ese abordaje, que apela a la curiosidad individual, es parte de las nuevas formas de docencia que quiere transmitir el joven.
La otra clave es la sencillez: “Apunto a que todo lo que haga sea
simple” resume Flores. El contenido, los materiales, el estilo de
enseñanza, incluso la duración de cada “Capsulab” tienen este objetivo.
CALCULÍN
Ahora que ha logrado cierta notoriedad
en internet Flores aspira a ampliar su sitio “Charly Labs” con nuevos
videos semanales. También quisiera agregar una nueva serie de programas
en los que aborda más las cuestiones técnicas.
“Me encantaría que fuera algo como “El mundo de Beakman” o “Calculín”“ dice, en referencia a dos programas infantiles que enseñaban sobre ciencia.
De todos modos, tampoco quiere descuidar su carrera.
Cuando se gradúe aspira a encontrar un trabajo que le permita combinar la docencia con la invención.
Mientras tanto, genera modestos ingresos gracias a su enorme
repercusión en YouTube. El mes pasado el sitio le pagó unos US$100, una
cifra que oscila dependiendo de cuánta gente reproduce su material.
“El dinero apenas me alcanza para comprar los materiales que uso para mis videos”,
confiesa el inventor, quien sin embargo no se queja. “Los que me ayudan
a hacer los “Capsulabs” son todos voluntarios, desde el hermanito de mi
novia a mi primo de diez años” cuenta.
Antes de despedirse, Charly nos da una primicia: su próximo video será sobre cómo hacer una cocina solar.